logocentral 1920x500

HERMANOS DE SANGRE (Stephen E. Ambrose, 1992)

Libro Hermanos de sangre

 

Aunque este Hermanos de sangre ha sido el primero, a buen seguro no será el último libro que me lea de Stephen E. Ambrose. En él se nos cuenta la formación de la Compañía Easy (E) del 506 Regimiento de la 101 Division Aerotransportada y su extraordinaria labor durante la II Guerra Mundial, desde su salto sobre Normandía, pasando por Holanda y Las Ardenas hasta llegar al mismísimo Nido del Aguila de Hitler, en tres años tan intensos que bien podría decirse que equivaldrían a sumar lo mejor y peor de varias vidas de cualquier persona ordinaria.

Con un estilo que, sin destacar para mí como escritor por nada especialmente particular, Stephen E. Ambrose nos narra de forma clara y cercana toda su trayectoria. El duro entrenamiento en el campamento Toccoa, con subidas y bajadas constantes al cercano monte Currahee, bajo el mando del irritante capitán Sobel -que si bien les llevó hasta querer planificar su asesinato por «bala perdida en combate», también aportó inconsciente su elemento peculiar en la forja de estos soldados excepcionales-; una preparación física y mental, además de motivacional por alcanzar el status de paracaidista y sus preciadas alas, estar entre los mejores y al nivel de los compañeros que condujo al grupo a ser la élite de la élite, con rendimientos en distintos escenarios acorde esta preparación extrema.

Ambrose hizo un genial estudio de la compañía y todo lo que a ella iba referido, con montones de entrevistas a los protagonistas supervivientes, investigación, y un acertado capítulo final donde se nos cuenta qué fue de aquellos hombres tras el conflicto, qué hicieron con sus vidas y la libertad democrática que ayudaron a instaurar. Para todos ellos, aquellos tres años supusieron una clave esencial, un fundamento de sus existencias, como no podía ser de otra forma.

Opinión personal

Además de aprender hechos, pormenores, aspectos humanos y otros detalles insospechados sobre esta compañía mítica y su actuación increíble a lo largo de su durísima trayectoria durante la guerra, el libro me ha hecho reflexionar sobre varios temas, extrapolables a la vida de cualquiera de nosotros. El cómo, cuando uno da lo mejor de sí y valora a quien tiene al lado hasta el punto de dar la vida -ese sentido del compañerismo y la camaradería (no puede venir mejor el título de «hermanos de sangre»), y esa preparación y determinación por alcanzar un bien común, logran metas aparentemente imposibles, que trascienden limitaciones materiales y resistencias impresionantes. El libro está plagado de acciones de la compañía en que, pese a condiciones penosas -alimenticias, climatológicas, de armamento… etc-, superaron a enemigos por los que cualquiera hubiese apostado previamente. Inspirador.

Otra reflexión que el libro me ha traído, bastante más pesimista, es cuando pienso en si nos merecemos como sociedad en conjunto, con nuestro egoncentrismo, estupidez ramplante y valores de pena, el brutal sacrificio que todos aquellos héroes de la época hicieron para que nosotros vivamos hoy en libertad (y lo que con ésta estamos haciendo), donde nos cuesta hasta mover un meñique por el de al lado y hasta por nosotros mismos, cortoplacistas extremos… y la respuesta es un rotundo «no».

Un gran libro, que recomiendo sin reservas, así como la ya clásica serie del mismo nombre.

 

HERMANOS DE SANGRE en AMAZON

 

BLADE RUNNER 2049 (Dennis Villeneuve, 2017) – Otro homenaje innecesario más…

PORTADA BLADE RUNNER 2049

 

Blade Runner siempre ha sido una de mis películas favoritas, especiales y evocadoras por muchos motivos. Ahora, en esta época de remakes, presentes y futuros vacíos de imaginación cinematográfica, de sacar pasta de los huesos del pasado y asegurar inversiones con títulos dirigidos a nostálgicos y amantes del buen cine clásico, le ha tocado el turno a nuestra querida Blade Runner, con una continuación que no es sino remake encubierto (sí, otro más).

Treinta años después de la primera parte, un blade runner llamado K descubre, mientras realiza un trabajo, los restos de una replicante embarazada, lo que desencadena toda la trama (que nos contarán en unos morosos 163 minutos), revelando aspectos de lo visto en la añorada Blade Runner.

Opinión personal

Para sacar lo que llevo dentro tras su visionado, esta vez voy a hacer una crítica impresionista, casi de «brainstorming», y así le hago yo también mi particular homenaje deslavazado, a base de hachazos, pedazos y batiburrillo sin trama, estructura ni conceptos que merezcan mucho análisis sesudo, o no:

-Para mí Blade Runner 2049 no es, realmente, una continuación de la primera película. Es un remake encubierto, donde se sigue una estructura de escenas prácticamente idéntica a la que conformaba Blade Runner. Esto es, se busca el constante guiño, la reconstrucción de escenas (desde la inicial caza de replicante, test Voight-Kampff, el viaje en coche volador por la ciudad, escena de calle oriental-futurista, las prostitutas, combate final con Nexus 6… ¿sigo?). Y lo peor no es esto (que ya es tendencia moderna: no nos vale con el «cebo» del título y, una vez pagada la entrada, al menos contar una nueva historia, no: hay que recrear la peli inspiradora con nula gracia y deseos de aportar nuevas facetas que amplíen lo contado de forma creativa…) el nuevo cansinismo cinematográfico que te deja melancólico, cuando no directamente deprimido, con la sensación de «no damos más de sí» ¿Para cuando directores valientes que se atrevan a crear las nuevas películas de culto? Me temo que yo ya no los veré.

-Lo mejor de la película tal vez sea la fotografía, algunos escenarios -me gustó particularmente el desierto anaranjado-hotel de Deckard-, pero ni siguiera estos, con su ultra-digital supremacía le pueden toser a la elegancia formal y buen gusto de la primera parte. Basta ver algunos primeros planos, carentes de chispa, de ángulos idóneos, que podrían estar sacados de cualquier serie televisiva moderna. Comparad ambas películas, y os daréis cuenta pronto de lo que quiero decir.

blade runner 2049

Algunos momentos se salvan, como éste de polvoriento y desolado mundo futuro.

-Tengo la sensación de que antes se tenía una mayor consideración por el espectador y su inteligencia (mínima) para captar sentidos sin tener que machacar una imagen mil veces: me estoy refiriendo al puñetero caballito de madera, y a la fecha de nacimiento, repetidas ad nauseam… metes metraje innecesario, ralentizas (aún más) nos tratas de tontos… pesao, que eres un pesao :S

-Los personajes: carisma cero, te importan todos una puñetera mierda. En especial el hipster ese creador de replicantes, dándoselas de trascendente, y resultando más estomagante y aburrido que ninguna otra cosa. Meh. Da pena y profunda melancolía ver a Gaff en el asilo ese, y al bueno de Deckard encarnado en Harrison Ford: se agradece su energía, pero en todas las últimas películas que le veo me causa el mismo pensamiento: «una retirada a tiempo, un merecido descanso, es una victoria… no hace falta morir con las botas puestas, de verdad que no».

El tema: si algo no me esperaba, era esto. Ahora resulta que el vínculo entre la primera Blade y esta es la hija replicante nacida de Rachel-Deckard, y de fondo está crear un nuevo prototipo de replicantes que puedan auto-replicarse (je) con objeto de liberarse del yugo humano y dominar más planetas (!). Bien, si en la primera parte teníamos como tema nuclear el ¿Qué es ser humano realmente?, la fragilidad y preciosidad de la vida y el tiempo que nos es dado, expresado con bella sensibilidad en fondo y forma, aquí no: los replicantes ya no tienen caducidad, y la cosa está en «haber cómo parimos y luchamos mejor contra los humanos por conquistar la galaxia». Muy futurista sí, pfff…

Blade runner 2049 Wayne

¿Es un hipster? ¿Es un avión? No, es un personaje gilipollas con ínfulas de trascendencia tan innecesario y  fallido como la mayoría de las escenas de la película

-La música: strings de fondo que recuerdan a la insuperable hasta por él mismo banda sonora de Blade Runner de Vangelis, pero sin una sola secuencia de notas que vayamos a recordar/asociar a esta obra en sí. Acomplejada y heredera del pasado, también en esto. Elvis y Sinatra aparecen en hologramas, supongo que por enlazar en espíritu también con la pista «One more kiss, dear» de la primera parte. Por cierto, que en los últimos minutos de la película la rendición es ya total: cojo directamente fragmentos de Vangelis para una emotiva escena y, de paso, hago ya un collage con la primera parte y ejecuto sumariamente cualquier atisbo de identidad propia que este tostón pudiera tener.

En definitiva, y no me caliento más: una segunda parte que no es sino remake encubierto, aburrido, sin chispa, desmotivante en trama y cómo es contada, arrodillada ante la obra maestra que la inspira, y un claro ejemplo de lo mala que es la devoción cuando se queda en eso, y no aporta ni amplia un universo tan evocador como el que nos enamoró de Blade runner.

Melancólicamente decepcionante.

BLADE RUNNER 2049 en AMAZON

HELLSBLADE: SENUA´S SACRIFICE (Pc, 2017) – Dentro de la psicosis –

Portada Hellsblade

 

Muy de vez en cuando, uno se topa con juegos como este Hellblade: Senua´s sacrifice, que además de entretener, van un paso más allá y profundizan en territorios poco explorados desde el mundo de los videojuegos, con un enfoque y propuesta bastante original.

En Hellblade la protagonista es la Senua del título, una guerrera picta que padece de psicosis, un trastorno mental con muy diversos síntomas y grados de afectación, y que el juego pretende hacernos vivir, con bastante acierto desde mi punto de vista. Acompañaremos a Senua en un viaje interior cabalgando la locura al tiempo que luchamos contra ella, y donde no dejaremos de dudar qué es la realidad objetiva más allá de la distorsionada experiencia de nuestra sufrida guerrera.

 

Gráficos

Lo primero que me impresionó al cargar este Hellblade fue la impresionante calidad de sus gráficos, casi fotográficos -de hecho, se ofrece un modo de «cámara libre» para tomar instantáneas-, la suavidad y resolución, la luminosidad, las expresiones faciales y movimientos de Senua… y que todo ese increíble despligue estuviese puesto ahí, no tanto para buscar impactarte, sino para sumergirte en un mundo antiguo nórdico natural y creíble. La inmersión es tan fácil como caerte en un pozo de cabeza.

Hellsblade 1

Benidorm vikingo…

El juego tiene escenarios, fases, ideas de diseño que consiguen dejarte con la boca abierta: barcos de corte vikingo destruidos en las playas, pantanos, cavernas, templos escavados en la roca, solitarios bosques… no solo ya por su calidad, sino también por su buen gusto. De diez, vamos.

Por otro lado, los distintos enemigos y personajes están perfectamente materializados, con múltiples detalles (collares, cráneos colgando, etc), y sus movimientos de lucha son fluidos y dignos de ver, mostrándose hasta los tajos según avanzan los combates. Muy realistas.

Sonido

Una de las particularidades de Hellblade es que, como estás en la piel de Senua, ésta escucha voces -les uno de los síntomas psicóticos: escuchar tu pensamiento como una voz ajena- a distintas distancias y grados de angustia, por lo que se recomienda jugar con cascos para ser partícipe de su locura y sentir lo mal que lo puede uno pasar con este trastorno. No recuerdo haber visto nada similar en ningún otro juego, y me parece todo un acierto.

El resto del apartado sonoro (entrechocar de aceros, sonido y música ambiental, pisadas etc) brilla también con alta calidad, destacándose algunos cuando los escuchas por primera vez (al golpear ese escudo redondo vikingo, ya verás :D).

 

Gameplay / Jugabilidad

Y si el apartado técnico es soberbio, no menos lo es su jugabilidad. El interés por avanzar y descubrir cosas (¿Porqué lleva Senua una cabeza conrtada envuelta en un paño colgada al cinto? ¿Qué le ocurrió a su madre?…) es alto desde el principio. El proceso se basa en explorar el terreno, resolviendo pequeños puzzles -encontrar 3 runas «camufladas» en el entorno, y que simulan perfectamente cómo Senua ve claves en la realidad (destellos lumínicos) que para los demás no existen; igualmente, en determinados momentos el camino se despeja si miras desde determinados ángulos, como si la textura de la realidad fuera un cristal roto que has de volver a juntar en tu percepción (buena forma de representar ese síntoma del trastorno).

También te enfrentarás en crudos combates que, sobre todo en los primeros, sufrirás vivamente hasta que les cojas el truco. Los enemigos están muy bien implementados, si bien resultan escasos en variedad y acaban por hacerse cansinos, sobre todo porque -avanzado el juego-, te puedes encontrar con HORDAS lanzadas contra la pobre Senua. En todo caso, resultan divertidos, furibundos y sangrientos 🙂

Hellsblade 4

Increíble escenario infernal

Precisamente, en el juego se ha dotado a Senua con un sentido/talento especial para el combate (como un enlentecido «bullet time»), como una de las (pocas) ventajas que su percepción rota de la realidad le confiere, y que te ayudará a resolver combates en los peores momentos.

La exploración de los detallistas escenarios es todo un placer en sí, y perfectamente hilvanada con flashbacks y otros momentos de «soñar despierta» que nos hacen comprender el trasfondo y motivaciones de Senua, sus traumas y miedos… creando un personaje perfectamente verosimil, humano y muy original a mi entender (¿Cuándo has manejado a una guerrera picta psicótica?). Buena parte de la trama tiene también un toque de cierto romanticismo, de búsqueda del desaparecido y querido amigo de infancia que la enseñó a luchar, probablemente uno de los únicos apoyos firmes en la desgraciada vida de Senua.

Hellsblade 2

¿El árbol de Conan el Bárbaro?

El conjunto de todos estos elementos, para mí, ha supuesto toda una gozada, inmersiva, original, divertida y motivante. ¡Juegazo!

 

Mi opinión personal

Los creadores de Hellblade han tratado que vivas la aventura/pesadilla interior de Senua con todo lujo de detalles, haciendo una genial -y buscada- labor de sensibilización hacia las personas que sufren psicosis. Si el mundo del entretenimiento (películas, videojuegos etc) nos han creado un estereotipo brutalmente negativo de esta enfermedad (identificando psicosis con asesino en serie, básicamente), ha obviado que la inmensa mayoría de estos enfermos son víctimas de terribles sufrimientos psicológicos, angustia, una percepción y razonamiento distorsionados, falta de comprensión social… y en este sentido, cuando terminas de jugar a Hellsblade, empatizas porque lo has pasado mal junto a Senua, y te puedes hacer una idea de lo duro que debe ser vivir así siempre. Bravo por esta sensibilidad, tan escasa en este mundillo, donde casi todo acaba en un mata-mata, del diferente y del débil. Para mí, lo mejor de todo sin duda, e implementado magistralmente.

Hellsblade 3

Sufrirás con Senua y sus expresiones, ya lo verás

El único «pero» que le pongo, y que le deja a centímetros de ser una obra maestra por lo dicho, es que ciertas dinámicas se hacen muy repetitivas (las puñeteras 3 runas, los combates excesivamente masivos), y te sacan de la intensidad de estar viviendo la peculiar locura de Senua, dotando de cierta pesadez algunos momentos, que desluce lo grandioso de la experiencia global del juego.

En todo caso, un juego maravilloso, de los imprescindibles que hay que jugar sí o sí.

Este apúntatelo fijo, hazme caso 😉

HELLBLADE: SENUA´S SACRIFICE en G2A

BROFORCE (Pc, 2015) – El pasado que nunca lo fue…

BROFORCE - Portada

 

Broforce es un juego de acción arcade multijugador (hasta 4 a la vez, online u offline), con gráficos pixelados en 2D, que retoma la vieja forma de jugar en aparatos de 8-16 bits y recreativas de los 80. Todo un homenaje a los jugadores viejunos del lugar.

Gameplay

Si creciste siendo un niño de los 80, con aquellas juegos de recreativas y un ordenador de 8 bits en casa, viendo películas de acción y cine fantástico de Chuarchenegger, Norris, Robocop, Rescate en Nueva York, series de la onda El equipo A y demás, estás de enhorabuena: este juego es un homenaje y guiño constante a personas como tú.

Con un estilo de juego estilo Metal Slug, donde has tirar hacia la derecha arrasando con todo (solo o en compañía -mucho mejor, claro), con parodias de personajes muy reconocibles de estos años (más de 20: Rambo, Predator, Ash, M.A, Juez Dreed, Rocketeer, Ripley, Conan, Blade… todos con el «Bro-» para caricariturizar: Rambro, Bronan…), que vas desbloqueando según liberas a un número concreto de rehenes, y siempre en un marco de llevar los valores americanos (de destrucción masiva) por distintas fases y países a lo largo y ancho del mundo. Acción y diversión descerebrada pura y dura, vamos.

Broforce 2

¡Acción sin límites!

Opinión

El juego es todo un regalo arcade, divertidísimo en compañía, pues puedes ir destruyendo prácticamente todo lo que ves, lo que da situaciones donde incluso ¡te quedas sin suelo!, y has de coordinarte con tu compañero(s) a la hora de ir pasando el nivel, rescatando rehenes (y recuperar así a tu compañero caído, pues solo cuentas con una vida al inicio).

El hecho de que no elijas directamente personaje, sino que aleatoriamente se te asigna uno distinto cada vez que mueres, le otorga una variedad añadida al ritmo de juego, pues sus características y ataques especiales propios te resultarán más o menos adecuados para superar la fase en la que te encuentres.

Ir descubriendo los personajes es ya toda una fiesta, que te dibujará más de una sonrisa y un recuerdo de muchos que, probablemente, no recordarás desde hace tiempo. Así, aunque el juego es disfrutable para cualquiera (y mucho), los más veteranos le encontrarás un encanto verdaderamente especial.

BROFORCE 1

¿Robocop? No… ¡¡Brobocop!!

Los gráficos, si te gustan los píxeles, son una cucada, muy vivos y animados, representando perfectamente lo que se pretende y creando un ambiente muy caricaturesco y agradable a la vista. El sonido y la música cañera también brillan a altísimo nivel, por lo que el resultado final es redondo.

Además, el juego es largo y con múltiples entornos (selvas, minas, ciudades, etc), con lo que tienes diversión a raudales y para rato. Eso sí, te recomiendo que sí o sí lo juegues con amigos, pues la experiencia no tiene nada que ver. Es recuperar la gracia y chispa de aquellas partidas compartidas en salones recreativos llenos de humos, ruidos y malas compañías 😉

Lo dicho: juegazo absolutamente recomendable.

LA GUERRA DE CHURCHILL (Max Hastings, 2009)

Portada LA GUERRA DE CHURCHILL

 

Sigo leyéndome con gusto la bibliografía de este gran divulgador de la Historia que es Max Hastings, sobre todo a raíz de su increíble «Némesis: la derrota de Japón«. Y esta vez me he sumergido en las más de 800 páginas de este «La guerra de Churchill».

Max hace un exhaustivo repaso de toda la Segunda Guerra Mundial y sus momentos críticos a través de la figura de Winston Churchill, uno de sus principales protagonistas. Su personalidad, relevancia, actuaciones y decisiones, anécdotas, relaciones con el pueblo británico y otros líderes como Roosevelt y Stalin… de un modo que, aunque ya conozcas cómo fue la II G.M, este libro te ofrecerá la perspectiva británica desde la piel del que ha sido, con toda seguridad, el primer ministro más trascendental de su Historia, contándote datos que sin duda te sorprenderán.

A pesar de las enormes adversidades que tuvo en contra (un anticuado e inexperto ejército británico que en sus primeros años perdía batalla tras batalla, escasez de recursos materiales, huelgas laborales en sectores clave para la industria de guerra), Churchill contaba con una personalidad optimista y guerrera, determinada a conseguir la victoria para su país y los aliados en momentos en los que la propia supervivencia de su país estaba en riesgo -muchos hubiesen firmado la paz con Alemania y su brutal maquinaria bélica y… ¿cómo hubiese sido Europa entonces?-, siendo esta actitud trascendental para que la historia terminase como lo hizo, y no de ningún otro modo. Jamás sabremos cuánto le debemos a Churchill en este sentido.

 

¿Qué me ha gustado especialmente de «La guerra de Churchill»?

Muchas cosas. Además del impresionante trabajo de documentación que tiene detrás, que nos permite conocer muchos detalles y anécdotas, como intervenciones en reuniones con Stalin o Roosevelt, cómo era percibido en determinados momentos, etc, la visión del conflicto desde el punto de vista británico. Y datos que te invitan a la reflexión, a saber:

-Su carisma, actitud e inspiradora oratoria y discursos consiguieron hacerle destacar y causar impacto, elevando la altura de su país hasta ponerle en equilibrio con potencias muy superiores en distintas dimensiones como eran las representadas por Roosevelt y Stalin, incluso en los momentos finales del conflicto, donde estos ya se repartían el mundo de postguerra. Sin duda fue uno de los mejores estadistas de la Historia, y no tanto un estratega militar como a él le hubiese gustado ser.

-Su energía y determinación, a pesar de su avanzada edad y agotamiento, con la victoria final. Se daba largos viajes y disfrutaba estando presente en primera línea de batalla. No en vano fue soldado, y eso marca una tremenda diferencia con personajes puramente «políticos».

Churchill Victoria

¡Hacia la Victoria!

-El confiar demasiado en su instinto e ideas peregrinas, obviando los racionales consejos de altos mandos militares, que le llevaban a madurar estrategias militares sin mucho sentido (guerras de guerrillas) o escenarios secundarios, que provocaban dispersión de fuerzas necesarias en teatros fundamentales, máxime cuando el imperio británico estaba muy por debajo en divisiones de sus aliados soviéticos o americanos. Así tuvo sus sonados desastres que le llevaron a perder mucha popularidad; y, una vez terminada la guerra, a perder el poder en su país (con la consecuente y lógica amargura). No se confió en él para dirigir el país en la postguerra, pues ni él mismo tenía un planteamiento para ese periodo.

-La escasez de medios militares con los que contaba el imperio británico en esa época. No sabía hasta qué punto estaba por debajo de los americanos y soviéticos, tanto en divisiones como en material bélico (¡sorprendente!) Situación que les llevaba a depende mucho del apoyo americano para casi cualquier operación que quisiesen emprender.

-La propia relación anglo-americana. Yo pensaba que era mucho más estrecha y «fraternal», pero lo cierto es que en muchos momentos fue distante y movida por los propios intereses de unos y otros.

-Planes alternativos que se llegaron a barajar, como la paz con los nazis o atacar a los soviéticos (plan «Impensable»)… denotan que muchas veces observamos este conflicto con una visión muy «a posteriori», donde damos muchas cosas por hechas, cuando lo cierto es que cualquier cosa alternativa pudo haber ocurrido…

 

En definitiva, otro excelente trabajo de Max Hastings que, tanto si te gustan los libros biográficos como conocer más de la II G.M -sobre todo desde el punto de vista británico-, creo que disfrutarás mucho.

LA GUERRA DE CHURCHILL en AMAZON

Algunas citas y frases célebres a él atribuídas:

Churchill cita 1

Churchill cita 3

Churchill cita 2

Churchill cita 4

Churchill cita 5

 

OBSERVER (PC, 2017) -Una delicia ciberpunk…

Observer portada Pc

 

Hace poco os hablé de un juego de terror llamado «Layers of fear«, desarrollado por Bloober Team. Bien, pues sin abandonar su siniestra línea, nos regalan este «Observer«. Y digo nos regalan, porque el juego es una pequeña gran maravilla.

 

¿De qué va «Observer»?

Ambientado en una decadente sociedad cercana de finales del S.XXI (2084, concreetamente), un detective llamado Daniel Lazarski (al que da imagen y voz el actor Rutger Hauer. ¿Os suena? Sí!, el replicante de la celebérrima «Blade runner«) está investigando un asesinato en un edificio de viviendas, cuando recibe una llamada de petición de socorro de su hijo Adam. ¿Estarán ligados ambos hechos? Te toca averiguarlo por ti mismo.

En esta sociedad, los «aumentos» -implantes tecnológicos con los que mejorar/sustituir órganos y partes del cuerpo son algo común, pero no sin sus consecuencias negativas. Una de ellas es la nanofagia, una especie de enfermedad que puede terminar cruelmente con el portador de sus ciber-aumentos. Por ello, se decretan cuarentenas/confinamientos que obligan a los ciudadanos a recluirse (a la fuerza) en sus apartamentos. Justo en uno de estos confinamientos empieza nuestra investigación, por lo que nos veremos a hablar con vecinos a través de comunicadores electrónicos en sus puertas, dándonos a entender el carácter individualista y de ostracismo que ha desarrollado la sociedad, gracias en buena parte a esta tecnología de «mejoras».

Observer portero

Uno de los escasos personajes que nos encontraremos en Observer; el portero del edificio a investigar

 

Desarrollo del juego

Con un brillante trabajo de ambientación gráfica, que nos recuerda inmediatamente a «Blade runner», conduciremos a Daniel en una suerte de aventura gráfica en 3D donde, ¡oh, maravilla!, no será necesario pegar ni un solo tiro para vernos absortos por su trama y desarrollo. Daniel cuenta con interesantes capacidades: una visión electrónica (en azul) para detectar/analizar objetos artificiales, otra biológica (infrarroja) para hallar pistas orgánicas y, sobre todo, la posibilidad de introducirse en los recuerdos de los muertos para hallar indicios y pistas, lo que se traduce en un gameplay pesadillesco donde todo resulta irreal, confuso, entremezclándose realidad y sensaciones, con un brillante y opresivo resultado.

Así, aunque la aventura resulta bastante lineal, y los puzles a resolver son sencillos y no te verás muriendo/repitiendo escenas muchas veces, el ritmo y lo intenso de todo lo que vives está tan bien ajustado, que resulta toda una delicia avanzar a lo largo de tu investigación, conociendo este oscuro futuro que bien podría parecerse al nuestro dentro de unas décadas. El peso de la acción está en los diálogos con personajes (casi siempre detrás de puertas), recopilar pistas, y la espectacular vivencia visual. No necesitarás más para disfrutar de una experiencia jueguil de gran calado, te lo aseguro, porque se nota que lo que se ha priorizado es que todo esté al servicio de contar esta interesante historia.

Observer patio pc

¿No escuchas a Vangelis de fondo? Como lágrimas en la lluvia…

Opinión personal

Está claro que los creadores de este juego han apuntado a un público objetivo muy concreto. Cualquiera puede disfrutar de este magnífico juego, porque es muy bueno en sí; pero si estás ya más cerca de los 40 que de los 25, y para ti significaron mucho películas como «Blade runner» (de la que el juego casi podría considerarse un spin-off, o similar), escritores como Lovecraft, la obra de Lynch, juegos como «Silent Hill» o «Snatcher«, la ciencia ficción distópica, el ciberpunk en toda su amplitud… entonces amigo, vas a disfrutar de este «Observer» como un enano, porque está pensado para ti, seguro que por gente como tú.

Me ha encantado todo el aspecto visual, los guiños (esas palomas, la lluvia incesante…), el hecho de que todo esté atado para contarte una historia y ligado a una investigación, la parte de los sueños, con momentos memorables e increíbles, con escenas de belleza ciberpunk casi líricas, entrelazadas con otras propias de una mala pesadilla de Lynch… todo está hecho con un gusto exquisito y ajustado. Una pequeña historia muy bien contada. Y para mí uno de los mejores juegos de temática ciberpunk que haya jugado nunca.

Bravo por este «Observer» y sus creadores. Necesitamos más juegos así.

MEMORIAS DE UN FRANCOTIRADOR EN STALINGRADO (Vasili Záitsev, 1956)

Portada Memorias de un francotirador en Stalingrado

Creo que este es el segundo libro, junto con “UN ESCRITOR EN GUERRA: VASILI GROSSMAN EN EL EJÉRCITO ROJO, 1941-1945” de Antony Beevor, de un testimonio directo de un soldado destacado en la II Guerra Mundial que me leo. Encuentro muy interesante combinar el conocimiento más extenso del marco global del conflicto con la pura experiencia humana a pie -intrasferible en última instancia, por otra parte- para conocer en profundidad el trasfondo del conflicto bélico más trágico de la historia del ser humano.

En sus memorias, Vasili nos cuenta con todo detalle su vida, desde sus inicios como niño de una familia de cazadores de los Urales -vamos, que casi nació con una escopeta bajo el brazo, literalmente-, hasta su ingreso como marinero en la flota soviética del Pacífico, pasando por su función como contable y, finalmente, como fusilero voluntario enviado a la defensa de Stalingrado. Allí lucharía aguerridamente como soldado hasta que, debido a su extraordinaria habilidad disparando, sería nombrado encargado de formar un grupo de francotiradores.

«Con el tiempo, esa habilidad me serviría para luchar contra esos otros depredadores bípedos que llegaron sin que nadie se lo pidiera a invadir nuestra patria».

En torno a su figura de Héroe condecorado de la Unión Soviética existe cierta controversia, donde la realidad, la política y la propaganda del régimen se entremezclan para forjar un mito -otros francotiradores al parecer eliminaron más alemanes que él, pero no recibieron un tratamiento similar-, al igual que el tratamiento popular de su figura no corresponde fielmente con lo ocurrido en, por ejemplo, películas como «Enemigo a las puertas», que incluye romance, no se indica que fue voluntario, el duelo -no confirmado- con el director de la escuela de francotiradores de Berlín (Erwin Koning) enviado expresamente a matarlo, etc. En todo caso, su testimonio tiene un enorme valor humano, del que paso a comentar aquellos aspectos que más me han impactado y sorprendido:

-En primer lugar, creo que los que hemos tenido la bendita suerte de no tener que vivir el horror de una guerra, tenemos una cierta concepción estereotipada y suavizada en extremo de lo que dicha experiencia supone, percepción creada por películas, videojuegos, noticias y poco más. Pero cuando empiezas a leer lo que es esa impensable cotidianidad de condiciones extremas (hambre, sueño, suciedad, heridas, enfermedad, bombardeos constantes y el hedor y la tensión de la muerte constantes), la dureza integral que requiere sobrevivir a todo ello a la vez… te das cuenta de que eres un ser extraordinariamente afortunado, por contraste a toda esta pobre gente protagonista de un drama terrorífico.

Vasili Zaitsev

Vasili Záitsev. Fuente: Wikipedia

-La importancia que tuvieron los francotiradores en un entorno de batalla urbana entre ruinas como fue Stalingrado. El desgaste en las fuerzas y la moral que suponía morir a manos de constantes ataques de enemigos invisibles, que podían poner fuera de circulación a decenas de soldados, oficiales, operadores de armas pesadas y artillería.

«Calculé mis posibilidades y pensé en cómo había sobrevivido hasta entonces. Cada día desde mi llegada a Stalingrado había matado, de media, a cuatro o cinco alemanes. Y cada día había visto a mis compañeros morir o recibir heridas. Cada día que pasaba sin recibir un disparo, no podía por menos de pensar que mi suerte era como la de una partida de naipes: sabía que no podía durar para siempre».

-Lo esencial de una fría determinación por sobrevivir y defender lo que más quieres: tus seres queridos de manos de unos crueles invasores y a tu patria en su conjunto, imponiéndose a la superioridad militar técnica (como se ha visto en guerras pasadas y posteriores a la II G.M). No hay lugar dónde huir tras la derrota, por lo tanto… luchar hasta la muerte. Bueno, esto, y la orden de Stalin de «¡Ni un paso atrás!», donde la retirada sin previo consentimiento superior se castigaba normalmente con la muerte a manos de cuerpos propios dedicados a ello. Idea cogida por cierto de Hitler. Carne de tu pueblo para la picadora, y a ver quién resiste más…

-El compañerismo y el humor soldadesco a pesar de los pesares, estrategias para sobrevivir e imponerse al invasor y cualesquiera de sus posibles ventajas.

-También me han sorprendido detalles de cómo, por ejemplo, para poder «contarse» una baja, el francotirador necesitaba su palabra más la de un testigo y su firma en el documento recogido al efecto.

«He matado a 242 alemanes, incluidos más de diez francotiradores enemigos. Siempre he tenido la convicción de que soy más astuto y fuerte que los alemanes, y de que mi fusil dispara con mayor precisión que un fusil alemán. Conservo la calma en todo momento, y por eso nunca siento miedo de los alemanes».

-Las técnicas y consejos que expone Vasili de cara a ser un buen francotirador: la búsqueda de información previa a salir a «cazar» a francotiradores enemigos, el estudio del terreno, referencias, preparación de señuelos y maniquíes. La paciencia y templanza para encontrar el mejor momento para efectuar el disparo, esperar a los oficiales «peces gordos» para causar una mayor conmoción y desorganización entre el enemigo… todo muy ilustrativo. También sorprende saber como los francotiradores, al igual que cualquier otro soldado, se las veían en constantes luchas cuerpo a cuerpo con subfusiles, granadas, derrumbamientos de refugios sobre uno tras bombardeos con ¡cargas de profundidad adaptadas! etc.

«Pasa el tiempo, acaso un día entero, y por un instante aparece un casco. ¡No dispares! Aunque le des, no sabes en cuál de las posiciones señuelo estará el verdadero francotirador enemigo. Si disparas y le das a un cebo, habrás revelado tu posición y no habrás ganado nada».

Todo esto Vasili lo cuenta con un estilo fluido e informativo, sin aburrir ni durante un segundo (yo me lo he leído de 2-3 tacadas), que te lleva con humildad y dosis descarnada de realidad al corazón de Stalingrado cuando era un infierno literal. También extiende su testimonio al tiempo justo posterior a la victoria sobre los alemanes, y lo que para él supuso el reconocimiento público y oficial tras su lucha.

En definitiva, que me ha encantado esta lectura y que la recomiendo totalmente, sin reservas, incluso aunque no te interesen demasiado las narraciones bélicas, por lo que se trasluce de la experiencia humana en uno de los peores escenarios imaginables.

 

GHOST IN THE SHELL: El alma de la máquina (Rupert Sanders, 2017)

Portada Ghost in the shell el alma de la máquina

 

Parece que buena parte del cine americano actual pasa por hacer remakes de aquellos títulos que vimos hace décadas (Robocop, Desafío total, Cazafantasmas… la lista tiende a infinito), sabedores que dichos títulos flotan en nuestros manantiales subterráneos de la nostalgia, y que esto asegura un mínimo de espectadores maduros que devolverán parte de la inversión. Bien, pues también le ha llegado su turno a la versión ánime (1995) del manga «Ghost in the shell».

Debo decir que vi este ánime en su día y que, más allá de su ambientación oriental futurista -que sí me gustó-, me pareció un tostón considerablemente aburrido y hasta confuso. De esas que te dejan con la nota mental «No volver a ver nunca».

Y con pretensiones nulas por encima de un entretenimiento banal, es con el ánimo con el que me he acercado a este remake «Ghost in the shell: el alma de la máquina». Y veo que hice bien en no esperar demasiado.

El tema central viene a ser una reflexión sobre los efectos que tendría sobre el individuo y la sociedad la normalización de una tecnología tal que permitiese la sustitución del cuerpo por elementos sintéticos, hasta poder dejar simplemente la conciencia como parte humana esencial. Pero ¿Y si los recuerdos también pudiesen ser implantados/confundidos con la vida pasada real? Bueno, nada nuevo bajo el sol: este es el fundamento del ciberpunk y buena parte también de obras de la ciencia ficción, en entornos de mafias y megacorporaciones, donde la humanidad casi brilla por su ausencia.

Ghost in the shell Scarlett

¿Ver en semi-cueros a Scarlett Johansson la ha convertido en un taquillazo? Parece que no

Dicho tema filosófico, que da para mucho si se hace bien, en la película se queda en prácticamente nada, pues por encima de todo prima lo visual y las escenas de acción, y ninguno de esos factores te sorprenderá por su impacto original, precisamente. Te acordarás de Blade Runner, Robocop, Matrix… etc, etc, etc Y lo que es peor, es que todo se cuenta con una desgana, falta de ritmo y de rumbo que se pueden casi palpar. De hecho, la historia es casi un traspaso del primer anime «Ghost in the shell» a su versión con personas reales. Y parece que el aburrimiento también iba en dicho paquete.

Lo único que salvaría de la película es cómo lucen algunas escenas y ciborgs, como esas geishas-araña, determinadas ambientaciones… pero todo lo demás exuda falta de personalidad, motivación e incomodidad por parte de todos los implicados, como si nadie se creyese del todo lo que está haciendo dentro de la película.

Dicho esto, te la recomendaría solo en el caso de que no te importe en absoluto la historia, te flipen las ambientaciones ciberpunk y con eso te valga, y no te aburra volver a ver el gazpacho de elementos futurísticos de siempre, mezclados con nula gracia bajo este nuevo/viejo título.

LORD JIM (Joseph Conrad, 1900)

Lord Jim Portada

 

Joseph Conrad nos cuenta en Lord Jim la historia del marino que da título al libro. En un viaje en barco, cargado de peregrinos hacia la Meca, éste se hunde y la tripulación -incluyendo a Jim, siendo este oficial del barco- abandona a su suerte a los pasajeros. Así, el eje de la narración es lo que Jim hace para redimirse de este vergonzoso pasado de cobardía, contado por otros que lo conocieron. Muy resumida, es la base del libro.

Mi opinión

Lo único que había leído previamente de Conrad es su «El corazón de las tinieblas», por ser la novela inspiradora de la magnífica película de Coppola «Apocalypse now». Recuerdo vagamente que me entretuvo, pero que no me gustó demasiado ni la recuerdo especialmente bien por nada particular.

Y como llevo toda la vida leyendo este clásico título «Lord Jim», le he dado su estival oportunidad de lectura marinera.

Hacía mucho, mucho tiempo que no me pasaba esto con un libro… ha sido una lectura cuesta arriba desde prácticamente la primera página. Quiero apuntar que, probablemente, tenga más que ver conmigo como lector y estado interno que con las cualidades o defectos del libro. Pero es que ha habido una desconexión casi total con todo: me ha parecido falto de toda capacidad de despertar interés, y el estilo de Conrad… buff, cómo definirlo: enrevesado, farragoso, pone la atención en aspectos que, al menos a mí, no me parece que tengan importancia para dedicarles tantas líneas, tantos adjetivos que sobran. No me interesaban los personajes, ni lo que hacían, ni sus diálogos, ni lo que les ocurría… nada de nada; de hecho, me he tirado buena parte del tiempo leyendo sin saber qué cojones me estaba intentando contar.

Ha sido como un diálogo forzado con alguien con quien no tienes ni un mínimo de química. Algo así como nadar en cemento de letras, de verdad.

Pero como soy muy cabezón con esto de empezar y terminar libros, me lo  he acabado. Casi siempre lo hago, porque raro es el libro que no te aporte algo, aunque sea por pasajes… pero creo que es la última vez que lo hago. La vida es corta y hay que priorizar: me voy a morir sin leer montones de libros que me encantarían, así que eso sí lo he aprendido de este «Lord Jim»: abandonar a tiempo a veces es una gran victoria. Gracias, Jim.

Lo dejaremos en que «Yo no era lector para este libro y no he sabido ver sus virtudes».

O que es un pedazo de truñaco infumable.

El caso es que me temo que es la última vez que me acerco a Conrad.

¿Lo habéis leído? ¿Alguna opinión más positiva?

 

 

TEOREMA ZERO (Terry Gilliam, 2013)

Portada de teorema cero

 

Terry Gilliam, famoso miembro de los míticos Monty Phyton, es también conocido por su faceta de personalísimo director de sus propias películas, como las reconocidas Brazil o 12 monos. Resulta bastante reconocible por sus idiosincrasias particulares, con estéticas de corte fantástico muy notables y personajes estrambóticos con gran potencial para ser recordados, amén de contar historias que se salen bastante de lo «esperable». Ya sólo por esto, goza de mis simpatías.

En Teorema zero, Gilliam nos sitúa en un futuro que bien podría no ser demasiado lejano a unas décadas, con una ambientación que recuerda a un Blade runner colorista a base de hongos alucinógenos, donde la publicidad lo inunda todo y literalmente «te persigue» (me encantó ese banner «cazador», jeje), algo que ya es nuestro día a día desde hace años, para desgracia de nuestras pobres mentes subconscientes. En este marco, nuestro protagonista -Qohen Leth- un ultraexperto en ordenadores, alienado en su mundo digital, trabaja a ritmo frenético (como casi todos los trabajadores que aparecen en la peli, os suena esto también ¿verdad?) manejando datos y cálculos matemáticos para una oscura corporación (Mancom), y su proyecto de resolver el Teorema Zero, con el que se pretende dar respuesta al sentido último (o su ausencia total) de la vida y el universo entero.

teorema cero 0

¿Una visión de nuestro futuro cercano?

Pero su mundo de ensimismamiento profesional y personal, el templo acondicionado como oficina donde trabaja, se verá asaltado por la aparición de estrambóticos personajes que rompen sus rutinas y transforman su hasta el momento monolítica forma de ver las cosas y, al mismo tiempo, acercándole tal vez a ese sentido de la vida que intenta descifrar. Entre estos destacan una efervescente chica (Bainsley), que le abre la caja fuerte de los sentimientos, y un chico enviado por Mancom para ayudarle en su proyecto que, de alguna forma, introducen «lo humano» en su día a día, provocando inesperadas situaciones.

Mi opinión

Puede que Teorema zero no sea la película más redonda, de más elaborado guión, historia lógica o efectos más sorprendentes que vayas a ver este año. Pero creo que Terry Guilliam ha creado una propuesta propia, original cogiendo un poco de todo y dándole a la batidora de su disparatada creatividad. El producto final puede que entronque con lo que esperas de una película o que te parezca una castaña sin mucho rumbo… es de esas obras en las que, pese a sus defectos, si entras en su dinámica particular, la disfrutas y te dejas llevar, o bien se te empieza a hacer cuesta arriba y muere como un diálogo entre dos personas sin química mutua.

Teorema cero 1

Realidad, sueños, imaginación…

A mí me ha gustado un montón, y no tengo del todo claro aún muy bien porqué, aunque ha conseguido trasladarme a su especial universo y divertirme bastante durante el viaje. Las temáticas que trata me gustan, con cierto existencialismo de fondo, la fotografía, escenarios, diseño en general también han conseguido transportarme por momentos, un sentido del humor latente durante toda la película sin caer en comedia abierta, así como el carisma y punto de locura de casi todos los personajes, que acaban provocando cierta ternura por momentos y resultando entrañables al final. A mí, como digo, el cocktail final me ha sentado muy bien y la recomiendo sin ambages, al menos para probar los primeros sorbos y ver si es del gusto de tu paladar 😉

TEOREMA ZERO en AMAZON

EL DÍA DE LOS TRÍFIDOS (Película, 1962)

Película 1962 el día de los trífidos

 

El otro día os comentaba mi parecer sobre la clásica novela de John Wyndham «El día de los trífidos«, escrita en 1951. Bien, pues me dio la curiosidad por ver cómo era su versión cinematográfica rodada en 1962. Al lío:

La película sigue bastante fielmente algunos momentos de la trama de la novela, obviando por completo pasajes enteros en pro de contar la historia simplificada en hora y media, me temo. Los medios eran escasos, por lo que tanto los trífidos de goma y otros efectos, como caída de aviones, lluvia de meteoritos… etc, vistos con los ojos de hoy, no dejan de dibujarte una sonrisa condescendiente, valorando sobre todo lo que intentaban transmitir y que puedes llegar a obviar al ir acompañada la narración de cierta seriedad.

Comparte también con la novela valores, actitudes y formas hoy rancios y caducos, como el papel de la mujer reducida a cariñosa acompañante del heroíco macho protagonista, con sus agudos grititos de terror ante la mera visión de los trífidos… que suenan aún más ridículos y desfasados que la goma de los trajes trífidos.

No obstante, la película se deja ver por su formato de jolgoriwood clásico, de ritmo pausado y tono ingenuo, fotografía de colores pastelosos y narración sencilla pero agradable y con efecto balsámico-tranquilizador a última hora del día. Efectiva, dentro de su estilo cuasi-serie B de ciencia-ficción clásica.

Lo que sí que no me ha gustado es su precipitado y facilón final, que difiere totalmente del de la novela… suena «termina esto como quieras, pero ya«. No convence pero nada, sobre todo si los trífidos eran conscientes de su invasión. No digo más por no spoilear demasiado.

En definitiva, todo en la novela me ha parecido más acertado que en esta versión cinematográfica. Pero si disfrutaste con la novela de Wyndham, y te apetece darle una oportunidad por curiosidad a la película, y lo haces con ganas, también es moderadamente disfrutable. Tú verás.

EL ALEPH (Jorge Luis Borges, 1949)

El Aleph de Jorge Luis Borges

 

El Aleph es una antología de 17 cuentos de este clásico escritor ya universal. El Aleph es una esfera-punto en el espacio tiempo que contiene todos los puntos. Ahí es nada.

Mi opinión

Borges es un escritor puramente literario, en contenidos y en su depurado estilo, que lo aleja del lector de narrativas más o menos convencionales y planas. Esto es: si te pones a leer a Borges, vete preparando para prestar toda tu atención y sentidos a cada frase; es la manera de disfrutarlo y comprenderlo, si me apuras.

El libro está cargado de referencias históricas, culturales, filosóficas, literarias, inextricablemente unidas al relato concreto de lo que te va narrando. La mayoría de los relatos tratan de una forma u otra la realidad del tiempo y la historia, la inmortalidad, aspectos humanos como la venganza, la identidad… y ese estilo erúdito, ha tenido para mí, la ventaja de crear una ambientación muy especial, de exquisitez y eco de universalidad sobre nuestra propia imagen como seres humanos. Una visión dificilmente plasmable si no eres Borges. Esto, en muchos momentos lo he disfrutado, pero en otros de ciertas caídas de plena atención, me ha puesto en ese automático de estar leyendo sin saber muy bien exáctamente qué. Efecto atribuible más a mí que a su estilo, pero que creo puede ocurrirte con bastante facilidad.

Por otro lado, y aunque las temáticas latentes de casi todos los cuentos me interesan y gustan, a veces me ha cargado bastante esas referencias cultas sumado a -llamadlo prejuicio, supongo- esa tendencia de ciertos escritores latinoamericanos a cargar sus obras de personajes con nombres y apellidos, históricos muchas veces, nombres de lugares concretos etc para dotar de localización (y supongo mayor verosimilitud) a la estructura del relato. Recurso más que válido y potente, no lo niego, pero que a mí muuchas veces me saca por completo del hilo del cuento en sí.

¿Lo recomiendo?

En términos generales, sí. Es un trabajo literario de altísimo nivel, eso queda claro desde los primeros párrafos. Y los cuentos te dejan con esa sensación de haber procesado un texto de gran calidad, con un poso indefinible de haber «estado» en lugares atemporales, ficticios y que, sin embargo, son sin duda universales. Creo que ese es uno de sus grandes logros. Si eres un lector curtido, y de gusto por el lenguaje literario refinado y de alta calidad, lo disfrutarás. Pero si eres del tipo lector que busca evasión o entretenimiento sin demasiada implicación por tu parte, creo que te puede superar por momentos. Como a un parvulario intentando leer un tratado de medicina, si te sirve la imagen 🙂

En definitiva, un gran libro recomendable para todo el mundo, pero que tal vez sólo sepan saborear hasta sus últimos matices paladares experimentados. Tú sabrás si estás entre ellos.

 

INLAND EMPIRE (David Lynch, 2006)

Portada Inland Empire

 

Inland Empire nos cuenta la ¿historia? de una actriz de Hollywood, Nikki -interpretada estupendamente por Laura Dern, que es tal vez uno de los pilares más sólidos con los que cuenta la película-, que participa de una nueva versión de una antigua película polaca con aura maldita, pues no llegó a terminarse por haber sido asesinados sus protagonistas. Tras este sugerente punto de partida cargado de misterio que esperamos llegar a desvelar de alguna manera, todo gira al parecer en un pesadillesco viaje interior a la confusión entre realidad y ficción de Nikki, y quién sabe si a algún enlace críptico entre esas dos realidades temporales de rodaje cuya clave, desde luego, solo David Lynch tendrá en su puñetera cabeza.

Eso al menos es lo que puede interpretarse con una visión al vuelo sin liarnos en hipótesis y claves cinematográficas sesudas y tal.

 

Mi opinión

Ya lo habré dicho mil veces, pero lo reitero una vez más aquí: me encanta lo que hace David Lynch con el cine. «Twin peaks» me sigue pareciendo una de las mejores series de la historia, «Carretera perdida» es una obra maestra, y no creo que nadie haya podido superarle aún en reflejar la vivencia de sueños y pesadillas en la gran pantalla; su textura onírica es única y para mí conseguida a veces en momentos sublimes.

Inland empire sangre

A esto me refiero con escenas de pesadilla made in Lynch

Pero con Inland Empire, como película en sí, creo que ha pegado un patinazo terminado en hostiazo contra la pared. La primera vez que la vi me pareció una tomadura de pelo (con ese bailecito final), y en este segundo visionado un tochazo de tres horacas demasiado deslavazado, lento, con escenas sin interés ni capacidad de atrapar al espectador, ni siquiera a pesar de la atmósfera de misterio que está de fondo, como para poder decir que has visto una buena película, por mucho que adores el surrealismo o la obra de Lynch.

Al parecer Lynch rodó su plomizo engendro personal con cámara digital mini DV a lo largo de dos años, con recursos escasos y en buena parte propios, en plan «voy a hacer lo que me salga de las pelotas y al que le guste bien, y al que no, que le den«. Y vaya que si te dan como no estés muy por la labor de comprenderle y seguirle su particular rollo. Desde luego, no la recomiendo a cualquier espectador casual que esté buscando un distendido y agradable rato de cine sin pensar. Esto es justo lo contrario: tenso, y pensando «¿Qué cojones estoy viendo y me están contando?» A mí esa sensación y ambiente es precisamente lo que más me suele gustar, pero es que la moraleja que vas sacando a lo largo de taaantas horas es que, en el fondo, tal vez tampoco te estén contando mucho más que lo dicho al inicio de esta entrada, pero con ínfulas de profundidades filosóficas y de formato cinematográfico que, en realidad, no deja de ser un batiburrillo apelotonado con muy poco acierto.

En su favor diré que, si obvias todo lo anterior, eres inmortal y te sobra tiempo de vida, y además quieres una experiencia absurda, surreal y de tono pesadillesco y malsanamente depresor, entonces puede que sí que disfrutes bastante de Inland Empire.

En caso contrario, aléjate corriendo como si te persiguiese Belén Esteban… ¿me entiendes?

EL DÍA DE LOS TRÍFIDOS (John Wyndham, 1951)

Portada el día de los trífidos

 

«El día de los trífidos» es otra de esas novelas de ciencia ficción clásicas apocalípticas de las que llevo escuchando hablar toda la vida, y por fin ha llegado su tiempo de ser leída.

El argumento gira en torno a una humanidad que, en altísimo porcentaje, ha quedado ciega tras una espectacular lluvia de luces verdosas (¿cometas?, ¿armas alienígenas o del hombre?), con la excepción de todas aquellas personas que no fueron testigos de tan singular suceso. Por supuesto, el orden social queda deshecho y un retroceso en la civilización se abre como futuro inmediato. Pero además, se une el hecho de que una especie vegetal experimental de plantas inteligentes, con capacidad de movimiento y de matar gracias a un aguijón venenoso, al parecer creadas desde el orbe comunista (*se nota aquí la influencia de la época, 1951) que ya estaban siendo organizadas en granjas y criaderos, se suman al problema. Los trífidos parecen seguir estrategias para terminar con los humanos aprovechando su número y capacidad reproductiva, además del factor tiempo, que juega a su favor con respecto a la estructura tecnológica humana y sus suministros varios, condenados a extinguirse.

Con este punto de partida, la historia se desarrolla con las andanzas de su protagonista, Bill Mansen, que se libró de la ceguera por estar hospitalizado en el momento de la «Lluvia verde», y que tendrá que tomar trascendentales decisiones, morales y por su propia supervivencia, en este nuevo mundo post-apocalíptico.

 

Mi opinión

Cuando la ciencia ficción se mezcla con el horror, y distopías futuras y similares, pues como lector ya casi que me tienes ganado. Si algo me va a quedar en la memoria de esta novela, sin duda va a ser ese doble apocalipsis -estelar / vegetal-, que conduce a la humanidad de nuevo a reorganizarse si quiere sobrevivir. Esa especial ambientación me ha encantado, y se nota que está en la inspiración de incontables obras de ficción posteriores. A su vez, seguro que su inspiración tremendista estuvo en las experiencias de Wyndham como soldado en la 2ªGuerra Mundial, incluyendo el desembarco de Normandía. Sobran las palabras.

El estilo como escritor de Wyndham me ha parecido bastante funcional, plano sin llegar a aburrir, pero también falto de la chispa, punch, gancho (llamémoslo como queramos) durante la lectura, con ciertos valores muy anticuados propios de la época (el rol de la mujer, p.ej). Sin embargo, la historia tiene una gran potencia en sí misma, y avanza con bastante tino sin lastrarse a sí misma en escenas largas o innecesarias, por lo que en términos generales, su lectura me ha resultado bastante agradable, sin llegar a muchos momentos de «éxtasis lector», pero bueno. Hay que reconocerle el mérito de ser una primigenia obra apocalíptica que ha marcado a muchos otros autores y un género, con momentos y ecos que podréis reconocer en montones de libros y películas de zombis, sin ir más lejos. En esta onda y en lo referente al desarrollo social posterior a la catástrofe, por ejemplo, me resultó bastante mejor «La tierra permanece«, de George R. Steward).

¿La recomiendo? Pues un rotundo sí como respuesta. Creo que tiene muy bien merecida su condición de clásico, las páginas se ajustan a lo que se quiere contar, y se disfruta con gran facilidad. Además, que tiene esa esencia de los libros que te dejan una muesca especial en el recuerdo. Y si disfrutas con las distopias y el horror suave, está claro que no te lo deberías perder.

 

eXistenZ (David Cronenberg, 1999)

Portada eXistenZ

 

He vuelto a ver esta película tras haberla visto por vez primera al poco de su estreno, en el ya lejano 1999. Quería contrastar aquella primera impresión, las ideas que recordaba, con mi visión de casí 20 años después de la misma.

La película gira en torno a la idea nuclear de que los videojuegos ya han conseguido un grado de realidad virtual tal, gracias a la conexión directa del jugador a través de un bio-puerto con una consola orgánica, que resulta casi imposible distinguir cuándo se está jugando y cuando se está «viviendo» en realidad. En esta sociedad, una diseñadora de videojuegos mundial se ve envuelta en un intento de atentado contra su vida y persecución por parte de un grupo que intenta poner fin a este «nuevo mundo» donde lo real y lo virtual van a entrelazarse en lo cotidiano.

Mi opinión

Siempre me ha gustado David Cronenberg, sobre todo, por los temas que trata y sus ideas. Me parece un director especial, bastante personal en su formato, y con grandes aciertos en muchas de sus obras, siempre intentando adentrarse en el futuro del hombre y su sociedad, con hipótesis más o menos plausibles y sus consecuencias. Recordemos películas como «Videodrome» (en la que esta «eXistenZ» parece retomar la idea de la Nueva Carne) o «La mosca», que aún sigue estremeciendo muchos años después.

«eXistenZ» me ha parecido creada desde pretensiones humildes, al estilo de «voy a escribir un relato en lugar de una novela». Y su idea base, ¿qué es la realidad y dónde están sus límites?, que podemos trascender gracias a la tecnología, me ha atraído siempre, por autores como Philip K. Dick, siendo esta película casi un clon de cualquiera de sus cuentos donde trataba el tema, en los que se llega a un punto donde resulta imposible discernir si estamos en lo virtual o lo real puro. Como digo, este transhumanismo oscuro, donde se intenta vislumbrar qué será el ser humano en unas décadas, la hibridación y potenciación de sus capacidades gracias a sus propios productos (tecnología), me resultan de gran interés en cualquiera de sus manifestaciones.

Sin embargo, esta segunda visión de eXistenZ me ha dejado con la sensación de que la película no ha envejecido muy bien, ni que tampoco es una gran película en sí. Las ideas pueden ser buenas, pero su implementación no. De alguna forma, la unión de aceptables interpretaciones con una fotografía que no ayuda, te transmiten una escasa verosimilitud acerca de lo que estás viendo, que en los peores momentos llegan al ridículo e incluso la risa (esa conexión al bio-puerto chupando el agujero… jeje). Se ve el cartón, por así decir.

Los puntos en los que se muestra la unión entre lo orgánico y la tecnología, por ejemplo, me resultaron mucho más realistas en lo que recuerdo de «Videodrome» que aquí, siendo ésta muchísimo más antigua que «eXistenZ». Lo gore, sangriento, sucio… como ambientación de este futuro inquietante para mí han fallado estrepitosamente, parecen metidos a calzador y no convencen salvo en escasos momentos. Una pena, porque la historia requería potencia en este aspecto.

En definitiva, aunque siendo una película entretenida y potable, creo que sus buenas ideas e incluso cierta potencialidad como clásico del fantástico, se han perdido por una mala implementación en sus aspectos más técnicos y cinematográficos. Otra vez será, Crony.

eXistenZ en AMAZON

EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO (J.D Salinger, 1951)

El guardián entre el centeno

Este es uno de esos clásicos de la literatura de los que uno lleva escuchando su título, El guardían entre el centeno (Catcher in the rye), toda la vida, pero que por unas u otras razones, no he leído hasta ahora. Además, por sus características, es una de esas lecturas recomendadas cuando eres adolescente, aunque desde luego es perfectamente legible y atractivo también con ojos adultos porque, después de todo, ¿quién puede olvidar su adolescencia? Y eso, si es que la superamos… 😛

El libro nos habla de Holden Caufield, un adolescente de postguerra norteamericano y narrador en primera persona de un periodo muy concreto de su vida a posteriori. Está inadaptado a su entorno, odia la falsedad de jóvenes y adultos (sobre todo) que parece un océano a su alrededor, al tiempo que le encanta la forma pura y honesta de ser de los niños (adora a sus hermanos, en especial a su hermana pequeña Phoebe), está deprimido y va sin motivación de un lado a otro perdido en su mundo interior de pensamientos, sentimientos y percepciones oscuras respecto a lo que le rodea, intuyendo ya que la vida adulta va a ser un espacio-tiempo bastante deprimente. El título hace referencia a una metáfora que el mismo Holden crea, donde se ve como ese Guardían en un campo de centeno junto a un precipicio donde corretean niños, siendo su función evitar que estos se despeñen (hacia la vida adulta).

Para mí el mejor punto del libro es sin duda su lenguaje utilizado, directo, natural de Holden, su angustiado hilo mental que nos retrotrae a esa intensa forma de pensar cuando eres adolescente y que, de mantener en los mismos términos de adulto, te aboca al trastorno mental fijo. De ahí creo que se tenga como un clásico literario, porque lo refleja muy bien en mi opinión, y resulta en todo momento una lectura fluida, donde lo fundamental es la propia persona de Holden y estar en el interior de su mente, compartir su visión del mundo, más que las cosas concretas que le van ocurriendo. Estoy seguro de que es de esos libros de los que, pasados los años, te deja el recuerdo de su personaje principal, aunque no recuerdes nada de la trama o los hechos concretos por los que se pasea.

Personalmente también me ha gustado mucho esa visión donde se percibe como, ya desde jóvenes, vamos cayendo en una u otra forma de ir siendo gilipollas, por carriles que probablemente no abandonaremos en toda nuestra adultez: el esnobismo academicista, la falta de empatía por el débil/inadaptado al grupo mayoritario y sus normas (idiotas), la preocupación por la propia imagen y el ego, la frivolidad y falta de honestidad en las relaciones… lo cierto es que Holden hace un buen repaso, dejando un regusto entre amargo y desolador, y no muy alejado de la realidad pese a su depresión.

Esta obra de Salinger también trae consiguo el hecho secundario que diversos zumbados y asesinos lo tienen entre sus obras favoritas, algo que ni siquiera sé por qué subrayo pues para mí es totalmente anecdótico y extemporáneo, pues todos nos identificamos y agarramos a cualquier cosa para (auto)justificar nuestras mierdas y forma de ser.

En definitiva, una obra que he leído muy rápido y con gusto, y que recomiendo sin reservas, pues creo que la mayoría de lectores sabrán disfrutarla. Contenido tiene de sobra para ello.

EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO en AMAZON

También ha inspirado múltiples obras audiovisuales, entre ellas esta canción del disco «Chinese democracy» de Guns and Roses (vídeo no oficial):

*

ROGUE ONE: UNA HISTORIA DE STAR WARS (2016, Gareth Edwards)

ROGUE ONE - Star Wars

 

Nunca he sido muy frikazo de las pelis de Star Wars, pero siempre me han gustado, tal vez porque las vi en su momento -recuerdo «Una nueva esperanza» vista en cine a principios de los 80″-, y resultaban impresionantes vistas con los ojos de un niño. Y resulta innegable su valor como fuente de iconos del space-opera ciencia ficcionero más popular, además de conformar un universo particular muy atractivo con inspiraciones filosóficas de lo más diverso y sugerente.

Esta «Rogue one: una historia de Star Wars» se sitúa cronológicamente entre la excelente «La venganza de los Sith» y «Una nueva esperanza«. En ella se nos cuenta las peripecias de un grupo de rebeldes dispuestos a todo por robar los datos necesarios para explotar una vulnerabilidad (sabotaje) catastrófica en el diseño de la recién creada Estrella de la muerte, arma apocalíptica del Imperio que parece el fin de las aspiraciones de la Alianza.

 

Impresiones personales

La película anterior a ésta «Rogue One» («The force awakens») me pareció tan gilipollesca y vacía a nivel de historia y como película más allá del mero entretenimiento, que ni me molesté en comentarla. Sin llegarle a los tobillos a clásicos como «El imperio contraataca«, «Una nueva esperanza» o la más reciente «La venganza de los Sith», al menos ésta consigue ser una película decente que combina acción-diversión con una visión oscurecida de cierta parte de la trama central de Star Wars, centrándose en los primeros pasos de la icónica Estrella de la muerte.

Rogue one war

¿Star wars Benidorm?

En la parte positiva diré que me ha gustado esa visión más humana de los rebeldes, dura incluso, (reconocen el asesinato y otros crímenes en nombre de la rebelión, p.ej), saliéndose levemente del esquema maniqueo de buenos-malos. Por supuesto, el punto fuerte es el aspecto visual y de acción bélico-desenfrenada: las batallas espaciales en órbita al planeta donde, en tierra, se libran combates terrestres a la desesperada, en una completa orgía de lásers, cruceros, stormtroopers cayendo a pares (qué nefastos son los jodíos, por dios…), destructores chocando, Darth Vader sacando a pasear la espada-láser a lo matanza de Texas, protagonistas muriendo, prácticas de tiro de la Estrella de la muerte… Sed de sangre saciada, gracias. La trama también es sencilla y directa: vamos a por los datos/planos y nos vamos a dejar los cuernos en ello, poco más. A veces el no perderse por las ramas ayuda, y en algunos momentos de ritmos pausados podían haberle metido acelerador sin problema, en congruencia con la parte final de la película.

¿Qué no me ha gustado tanto? Pues que, a mí al menos, ningún personaje me ha parecido carismático casi que ni por asomo, dándote bastante igual que muera quien tenga que morir sin apenas inmutarte. Algo falla con los personajes cuando uno siente tal desapego, me temo. No sé, y hay cosas que no acaban de convencer: el monje ciego ese dando palazos de escoba en plan flipe/matrix total sobre las armaduras de stormtroopers como si les dieran con un mazo pilón… no, no me lo trago, lo siento. La música, tampoco me ha gustado un pelo: la notaba sobrante y molesta, como subrayando con poco brillo y talento cosas que no hacía falta subrayar, acompañando bastante malamente. Me ha parecido casi de cliché, y bien podían haber dejado el silencio que hubiese quedado mejor. Y es que Williams es mucho Williams, amigos…

Pero en general puedo decir que la película no me ha decepcionado, me ha entretenido y gustado lo que he visto en pantalla. ¿Que me hubiese gustado haber salido con la sensación de «peliculón» con la que terminé «La venganza de los Sith»? Por supuesto. Pero esto es lo que hay, y dando gracias.

 

ROGUE ONE en AMAZON

 

LA ÚLTIMA APUESTA DE HITLER: ARDENAS 1944 (Antony Beevor, 2015)

Las ardenas 1944 - Antony Beevor

 

Pues nada, aquí que sigo con mis lecturas de Antony Beevor, esta vez con su último libro: «La última apuesta de Hitler: Ardenas 1944«, en el que nos narra la última intentona alemana de detener la inevitabe derrota final, atacando a los ejércitos aliados a lo blitzkrieg y forzar su rendición antes de que el Ejército Rojo llegase desde el frente oriental. Existe un cierto debate histórico al darle cierta posibilidad de éxito a esta opción, aunque parece que el pensamiento mayoritario al respecto es que todas las fuerzas militares alejadas del frente oriental se lo pusieron aún más fácil a la apisonadora soviética, y a los aliados por extensión.

Beevor nos cuenta al detalle toda esta campaña, poniendo en nuestra mente la dimensión de la matanza (unas 80.000 bajas por bando), la penosa tragedia humana y la crudeza de los combates en mitad de un clima cuasi-ártico. Una vez más, asistimos a un psicótico drama humano de escala épica, desarrollado en múltiples escenarios: las andanzas criminales del kampfgruppe de Peiper contra la población civil o fusilando prisioneros (matanza de Malmedy: 84 norteamericanos, que supuso un posterior acicate para los mismos de buscar venganza y no hacer prisioneros, incluso con el visto bueno de los altos mandos), la durísima batalla en el bosque de Hürtgen (con 33.000 bajas norteamericanas y 28.000 alemanas, para hacernos una idea), la defensa de Bastogne -ver la serie Hermanos de Sangre-, cuya toma vino a ser una obsesión de Hitler como lo fue Stalingrado. También el egocentrismo, vanidad personalista y ojos puestos siempre en «mi nombre en la historia» de los altos mandos como Montgomery, Patton, Bradley… y sus respectivas actuaciones, que sorprenden y estremecen casi por igual.

Ardenas 1944

Fijaos en la edad que podía tener este «soldado» alemán…

Como siempre que uno lee a Beevor, aprende en profundidad del periodo tratado, ahondas en el conocimiento sobre las consecuencias en la dimensión humana e histórica de lo ocurrido, y tu mente queda marcada con detalles que, para bien, es mejor saber y no olvidar, pues de tan terribles no parecen ni al alcance de la maldad humana que nos es más cotidiana, pero que ahí están, escritos con sangre en la Historia para siempre. En este sentido, Beevor es un autor, junto a otros divulgadores como Max Hastings, al que hay que leer sí o sí.

Peero, tal vez Beevor tampoco sea un escritor idóneo para todo tipo de lector generalista. Este Ardenas 1944 a mí se me ha hecho denso por momentos, muuy denso. Me explico: las explicaciones de movimientos militares pormenorizados, con montones de nombres de unidades militares entrecruzándose y sus destinos en un mapa que uno no tiene delante mientras lee, hacen de la lectura un ejercicio muy abstracto y árido por momentos. Esto lo puedes salvar con un buen plano delante u observando los que trae el libro. Pero, obviamente, pocos lectores no historiadores se van a parar de esta manera. Y eso perjudica la experiencia del lector no especializado. Tal vez sea éste el único «pero» a la lectura, que no al libro en sí ni a su autor, que hace perfectamente su trabajo (¡y qué trabajo de investigación!).

Puede que no haya sido el libro que más me haya enganchado de Beevor, pero esto no ha tenido que ver nada con la obra sino más bien con mi momento lector. Digo esto porque el libro es recomendable 100%, como todo lo que voy leyendo de este autor. Y en estos momentos de mentalidades totalitaristas crecientes, mucho más. Vacuna contra las consecuencias de la desmemoria, amigos.

ARDENAS 1944 en AMAZON

EL RENACIDO (Alejandro González Iñárritu, 2015)

El renacido

 

El renacido nos cuenta la historia basada en hechos reales de Hugh Glass, un trampero-cazador, ambientada en la Dakota de 1820. La compañía de tramperos donde trabaja Hugh se ve asaltada por unos indios Sioux, matando a buena parte de los hombres y robando las pieles objeto de su labor. Sin revelar mucho más, éste es el punto de partida para una trepidante aventura de persecución, supervivencia y venganza a traves de territorios tan bellos como inhóspitos y salvajes.

 

Impresiones personales

No hace mucho que ésta película me recordaba por qué el cine es un arte profundo, necesario, transformador incluso, cuando está realizado con talento, buenas ideas y recursos, trabajando todos al unísono por contar una buena historia que consiga transportar al espectador dejando su vida en «suspensión criogénica» por unas horas. Bien, pues esta «El renacido» me lo ha vuelto a recordar también. Esa sensación de estar ante cine «del bueno».

Esto ha sido debido a varios motivos sinérgicos. Por un lado, toda la película transmite y está contada con seriedad y crudeza. La visión del ser humano en que se basa viene a ser «somos mayormente unos bichos egoístas de poco fiar, que luchan contra una naturaleza sin compasión y que harán lo que sea por sobrevivir un día más». Y ese darwinismo descarnado de «el más fuerte/adaptable es quien prevalece» parece subrayado por la dureza de las condiciones árticas en las que transcurre todo, con el contrapunto de una belleza arrebatadora por momentos.

El renacido imagen

Acuérdate de esto la próxima vez que digas que tienes frío en tu casa

Por otro lado, las interpretaciones de los actores me han resultado muy naturales y adaptadas a contexto, aunque yo no hubiese metido a ninguna cara famosa en una película así (léase Leonardo Di Caprio, p.ej), para no tener connotaciones previas de ningún tipo y reforzar aún más la esencia de lo que se cuenta. Relación ser humano-naturaleza, sin aditivos.

La trama y narrativa evocan lo mejor de las películas clásicas de aventuras y exploración a la par que los westerns clásicos de venganza. A mí, creo que debido al enfoque general de la película, me ha resultado refrescante, original (¿cuántas películas habré visto con tramperos como protagonistas?) e inmersiva. Pocos diálogos, largos silencios y escenas que hablan por sí mismas -algunas impactantes y que recordarás con casi seguridad en el futuro-, la muerte presente bajo cada paso… todo me ha resultado parte de una experiencia audiovisual que verdaderamente merece la pena. Por poner algún «pero», que me ha sacado momentáneamente del río helado narrativo, diría que se pierde la verosimilitud conseguida a pulso con alguna caída exagerada y daños mortales casi de necesidad tras algún combate, pero tampoco llaman demasiado la atención exageradamente.

En definitiva, un gran trabajo cinematográfico -ha sido oscarizado, pero para mí esto en sí no significa nada de nada-, con un rodaje que ha tenido que ser una aventura casi aún mayor que lo mostrado en patantalla, que me vuelve a devolver la fe por momentos en el cine actual. Muy recomendable.

EL RENACIDO en AMAZON

 

UN MONSTRUO VIENE A VERME (J.A Bayona, 2016)

Un monstruo viene a verme

 

Dirigida por J.A Bayona y con guión del escritor del libro homónimo en que se basa, Patrick Ness, Un monstruo viene a verme es una de las últimas películas del cine español que ha estado en boca de todos. Nos cuenta el drama de Connors, un chico de 12 años, con su madre enferma de cáncer, su padre separado y trasladado a Los Ángeles y con el que apenas tiene contacto, una abuela con la que mantiene una tensa relación y, para redondear el panorama, es víctima de acoso por parte de tres matones en su colegio. Alegría tras alegría, vamos. Un enorme monstruo arbóreo también entra en la ecuación, pero su papel es mejor que lo descubráis con el visionado.

 

Impresiones personales

Generalizar y etiquetar es una herramienta mental que poseemos los humanos para poder procesar información sin bloquearnos en el día a día, pero con el inconveniente de que podemos prejuzgar, malinterpretar y otras desgracias con bastante facilidad (nada es perfecto). Y cuando hablamos del saco «cine español«, a mí me suelen venir a la mente términos como chapuza, mal gusto, calidad bajo cero, copias no reconocidas de cine americano, torrentada, sacacuartos pre-botellón… etc. Por supuesto, esto es un prejuicio mío, pero es que a veces estos se crean a base de años de experiencias previas acumuladas mayoritariamente en una misma línea. Es justo ver las dos caras de la moneda.

Y resulta que Un monstruo viene a verme también es cine español, pero que viene a romper todo lo dicho sobre la etiqueta.

He visto una bonita y triste narración, contada con la dureza sin concesiones que emana de la propia situación (un preadolescente que sabe que su madre se muere sin remedio, y no poder hacer nada por evitarlo, buff), pero con una delicadeza, buen gusto y pulso narrativo tan medido que uno ha de quitarse el sombrero ante el resultado final. Para mí ha sido una de esas veces en las que la película te envuelve sin remedio, consiguiendo la mágica inmersión en lo que te está contando, eso precisamente que uno busca cuando va al cine, y que tan escasamente encuentra últimamente. La película cuenta con unos espectaculares efectos -que damos por hecho en el cine americano, no así tanto por estas tierras-, pero todo está puesto al servicio de la historia. Todo en su sitio y medida, como debe ser.

Un monstruo viene a verme

Connors y el monstruo

En cuanto al mensaje, también transmite un montón de cosas que me han encantado: cómo necesitamos la ficción, la imaginación, el mundo interior y el arte (Connors dibujaba todo lo que podía en cuanto estaba solo) para poder afrontar la realidad cotidiana -esa monstruosidad terrible si la analizamos-, a veces tan dura y descarnada, sin apenas apoyos, como la suya. También aparece el cine dentro del cine (Connors y su madre ven King-kong juntos en el sofá), como un guiño afectivo por todo lo que nos ha aportado y aporta a lo largo de nuestras vidas. La vida es dura, todos estamos solos, en el fondo frente a ella, nada es tan simple como pueda parecer, cada uno ha de construirse sus estrategias de afrontamiento… No sé, a mí me ha transmitido autenticidad por todos lados, un firme deseo de contar verdades esenciales que subyacen en nuestro interior.

Creo que esta película es de las que adoras o te aburren por desconexión. Será algo muy personal lo que te lleve al primer o segundo grupo. He leído alguna crítica negativa respecto a que busca la lágrima fácil con una situación (la muerte en proceso de una madre para un niño) que nos la provoca a cualquiera con un mínimo de sensibilidad. Puede ser, pero todo está llevado con tanta maestría que el que te haga llorar o no no deja de ser algo totalmente secundario y personal. La obra brilla por sí misma, y sus aspectos negativos o errores -al menos para mí-, quedan soterrados ante este ejemplar ejercicio de buen cine, tal y como yo lo entiendo.

El orfanato me pareció una soberana castaña, y Lo imposible no la he visto por falta de interés, pero a partir de este Un monstruo viene a verme, J.A Bayona se ha ganado mi admiración como cineasta, y desde ahora seguiré lo próximo que haga. Viva este cine español.

UN MONSTRUO VIENE A VERME (Película)      UN MONSTRUO VIENE A VERME (Libro)