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PELÍCULAS

Películas

  CINE   *(Pulsa sobre el título para ver su Ficha Técnica)   –DAVID CRONENBERG: –VIDEODROME (1983)  –LA ZONA MUERTA (1983)  –LA MOSCA (1986) –EXISTENZ (1998) –SPIDER (2002) –UNA HISTORIA DE VIOLENCIA (2005)   –DAVID LYNCH: –CABEZA BORRADORA (1976) –TERCIOPELO AZUL (1986) –TWIN PEAKS(Serie)  (1992) –CARRETERA PERDIDA(1996) –UNA HISTORIA VERDADERA (1999) –MULLHOLAND DRIVE (2002) –INLAND EMPIRE (2006)   –TIM BURTON: –BITELCHUS (1988) –BATMAN (1989) –PESADILLA ANTES DE NAVIDAD (1993) –EDUARDO MANOSTIJERAS(1990)  –SLEEPY HOLLOW(1999) –MARS ATTACKS!(1996) –ED WOOD(1994)   –STANLEY KUBRICK:  –SENDEROS DE GLORIA (1957)  –2001 (1968) –EL RESPLANDOR (1980) –LA CHAQUETA METÁLICA (1987)   –WOODY ALLEN: –TOMA EL DINERO Y CORRE (1969) –BANANAS (1971) –SUEÑOS DE UN SEDUCTOR (1972) –EL DORMILÓN (1973) –LA ÚLTIMA NOCHE DE BORIS GRUSHENKO (1975) –MISTERIOSO ASESINATO EN MANHATAN (1993) –DESMONTANDO…

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61 – TE QUIERO

Pesadillas Bermer

  Era un día precioso. El cielo sobre nuestras cabezas era un mar en calma; el campo resplandecía de un verde luminoso. Paseábamos por un sendero de tierra, ella me rodeaba la cintura con su brazo. Susurró: –Te quiero. Yo la achuché un poco más contra mí. Después la miré a los ojos, que rebosaban ternura. –Dicen los expertos que ni siquiera podemos conocernos a nosotros mismos ¿Cómo estás tan segura de que en verdad me quieres? –¿Estás tonto, no? –y sus dientes rieron. –Venga, en serio… ¿Por qué me quieres? Se paró y me puso una mano en la mejilla, para acorralarme con su mirada azul. –Porque lo que sé y veo en ti me sobra y me basta para quererte con toda mi…

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49 – ANTES DE NACER

Pesadillas Bermer

Isabel estaba echada en el sofá, viendo un insulso programa de tarde en la televisión. Notaba los movimientos de su hijo en el interior de su abultadísima barriga. Y sonreía, imaginando cómo sería tenerlo acurrucado entre sus brazos dentro de poco tiempo. Miguel entró en el salón, con una carpeta en la mano. Rodeó el sillón para ir a sentarse a su lado y le pasó un brazo protector sobre los hombros. –¿Te encuentras bien? ¿Quieres que te traiga algo? –Ya estás tú aquí. Es todo lo que necesito –y le besó. ¡Hola chico! Qué a gusto se está aquí dentro ¿verdad? Aunque algo oscuro, tu madre no es del todo transparente… jeje. He venido a visitarte, a traerte un regalo, ahora que estás a…

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62 – UN SUEÑO LÚCIDO

Pesadillas Bermer

Estoy dormido, sé que por eso mi cuerpo no responde. Pero dentro del sueño soy consciente, estoy despierto. Dirijo mis palabras, mi pensamiento; sé lo próximo que voy a decir. Me domina una extraña emoción, porque en este sueño lúcido, mi consciencia se ha convertido en un foco de luz que se adentra en la oscuridad de la vigilia ¡Veo, comprendo sus secretos! Ahora los enigmas parecen puzzles resueltos. Y siento que mi razón desea escapar. La realidad es un sueño consensuado, y la razón una armadura viva de lógica y palabras. Pero aquí se desmorona entre gritos de dolor, por no tener a quien engañar, por no poder cumplir el único objeto de su existencia. Y me abismo, desamparado, en la realidad tras la…

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40 – LLUVIA ÁCIDA

Larva de Lluvia ácida

Mis ojos sintéticos despiertan en la madrugada. Tan fría, vacía. Más aún desde que sustituí mi horrible carne por implantes ¿Cuántos años perdí siendo un don nadie, un hombre-masa gris? Más rápido, más fuerte. Mi mente vuela tan alto como jamás pude soñar. Y mis sueños ya no son humanos. Pienso como el filo de una espada, la eficiencia procesual me dirige y motiva, nada más. Todo depende del proceso primario actual. Todo es el procesamiento presente. El resto son datos almacenados en los bancos de memoria, o metas para las próximas horas. Jamás existió el futuro, sino como imaginación. A veces me asaltan visiones indescriptibles. Aún es de noche cuando salgo de la cámara de iones. Siento los pistones bajo los músculos, desplazarme sin…

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39 – DELIRIOS PSICÓTICOS DE NEÓN Y LLUVIA

A mi colega Andreu Romero, por sus años de incansable militancia bermenovita    La ciudad es negra bajo mis pies. Negra, fría, cortante y húmeda como las cuchillas dormidas bajo mis antebrazos. Sólo sus infinitos puntos de luz la destacan de la oscuridad, nos recuerdan que es un ser vivo, caníbal, autodevorándose sin poderlo evitar. Sus venas y arterias fluyen, ríos de neón, entre torres de luciérnagas. La lluvia tóxica no cesa. Podría saltar ahora y terminar con todo, hundirme en la nada de luz de ahí abajo. Pero eso y seguir tienen el mismo sentido. De momento, la inercia vence. Hace una hora maté al último hombre de la lista semanal. Disfruté con él. No llevaba blindaje dermal, y las cuchillas le atravesaron el…

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63 – DONCELLA A LA ORILLA DE UN LAGO NOCTURNO

Pesadillas Bermer

En mitad de una noche de octubre, a través de senderos de tierra helada que se internaban en el corazón del bosque y sus secretos, la doncella había caminado durante horas, aterida de frío, alejándose para siempre de su casa, sus padres, sus hermanos, de su pueblo y todos sus conocidos, de su vida entera. Para siempre. El viento ululaba, siniestro, intentado asustarla para que retrocediera, congelando su piel para que recordase el calor del hogar, de los suyos. Pero este frío era fuego si lo comparaba con el hielo que había petrificado el interior de su alma. Todas las mentiras habían dejado de funcionar; ya no aguantaban el peso, la impostura de su vida. Vivir fingiendo es peor que morir. Y ahora, tras incontables…

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22 – LA PALA

Pesadillas Bermer

Comprendo cuán profunda, irremediable, absoluta es mi soledad, la auténtica, la que nada tiene que ver con la compañía o no de otros. ¿Qué importan los familiares o amigos que tengas cuando, de verdad, estás solo? Lentamente vas excavando en ti mismo, más y más, cada vez más hondo, hasta que deja de llegarte la luz del mundo, primero, para perder todo su significado, después. Porque, al final, en medio de la oscuridad, la pala topa con el estrato que no atravesará –aunque pudiera, pues el fondo aguarda mucho más abajo–. Es suficiente para comprender que, en adelante, la cordura ya no podría respirar. En ese estrato, tras largos años horadando la propia carne, la soledad es una condición alcanzada, forma parte de uno como…

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36 – OPUS

Pesadillas Bermer

Bajo el légamo caliente, protector, del lecho marino surgió la célula. Era minúscula, por lo que pronto creció para convertirse en gusano. Este se alimentó, durante largo tiempo, de otras células que proyectaban devenir en semejantes. Sus movimientos eran penosamente lentos, torpes y dificultosos; apenas conseguía desplazarse –mediante tremendos esfuerzos– un poco más allá de su reducido círculo de nutrición asegurada. Además, las poderosas corrientes –cada vez más frecuentes y vigorosas– llegaban a sacarlo y arrastrarlo lejos de su círculo, su seguridad, dejándolo en lugares desconocidos e inhóspitos. Por ello hubo de evolucionar, para alcanzar cierto control sobre sí mismo y su medio. Desarrolló aletas y otros órganos complejísimos que el mundo observó por vez primera. El pez que ahora cortaba las aguas arrogante siguió…

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32 – COLMENA

Colmena

Despierto cabeza abajo. No… no puedo mover los brazos… ni las piernas… nada en mi cuerpo ¡Cielo santo! Soy un ovillo de… una masa de… algo correoso, de cuello para abajo. ¿Qué me han hecho? Oh Dios… sólo espero que mi cuerpo siga ahí dentro, aunque no lo sienta. ¿Y qué lugar es éste? Colgamos de un techo que no alcanzo a ver. A mi izquierda, a mi derecha, también enfrente y por encima, por debajo de mí… miles de nosotros… a lo largo de todo ese pasillo infinito. Y todos parecen dormidos, profundamente dormidos o… tal vez muertos. ¿Qué pesadilla es ésta? ¿Por qué he tenido yo que despertar? Consigo bambolearme un poco para chocar con la masa de mis vecinos. La tira de…

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27 – COSMOVISION

Pesadillas Bermer

  Desde lo alto de su púlpito, el Gran Itonimio contemplaba la multitud congregada en la sala, aguardando pacientemente a que el murmullo general se extinguiese por completo. Los consejos de las tres especies racionales aún se encontraban acomodándose en sus respectivos sectores, convenientemente acondicionados a sus peculiares características morfológicas. Los corpulentos y belicosos Akrags fueron los primeros en autoimponerse un silencio marcial, que fue secundado poco después por el cese de las protoplasmáticas regurgitaciones de los Blubons; y justo es decir que nadie escuchó jamás sonido alguno atribuible a los enigmáticos Bha-uts, cuyos cráneos abultados carecían de rostro y órganos sensoriales distinguibles entre la masa de zarcillos luminiscentes que brotaban de sus endebles y azulados cuerpos. Instantes después, cuando el silencio fue absoluto, el…

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35 – TUS OJOS SON LA PUERTA

Pesadillas Bermer

¡Hola cacho carne! Perdona… ¿te ha ofendido que te llame así? Lo siento, pero cuanto antes abras los ojos, mejor será para todos. ¿Recuerdas las clásicas preguntas? ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? Bien, pues a mí me han sido regaladas, creo que por error, las respuestas que terminan con el misterio para siempre; sería demasiado egoísta e irresponsable por mi parte no compartir ese conocimiento con mis hermanos. Sé que nadie me creerá, ni siquiera tú, como yo mismo no lo hubiera creído hace unos meses; me tacharán de trastornado, “secuela de su accidente” –dirán–, y todas estas palabras caerán en el olvido. Pero al menos, moriré habiéndolo intentado. Y no pienses que esas respuestas llegaron a mí por ser yo un sabio,…

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30 – LA HUMANIDAD DORMIDA

El Apocalipsis no fue como lo imaginamos. No fueron las bombas atómicas, ni los desastres naturales, ni una feroz pandemia vírica, no… no fue nada de eso. Nuestro final llegó con la alteración de un acto cotidiano: la humanidad quedó dormida. Inesperado para nosotros, pero largamente premeditado por ellos, nuestros genocidas, nacidos más allá del sistema Oberón. Cuando los primeros hombres caminaron sobre la tierra, ellos se hicieron presentes en los cielos. Así se convirtieron en dioses, luego en mitos, para implantarse por siempre en la tierna mente humana. Y durante generaciones, no dejaron de aparecer y desaparecer sus extraños objetos volantes, en su misión de modificar nuestros cerebros, preparándolos para el Día, y protegidos por nuestros inducidos deseos de contactar con civilizaciones extraterrestres. 24-Agosto-2032:…

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28 – EL CORAZÓN DE LA MÁQUINA

Blog Luis Bermer

La máquina nunca se detiene. El disonante chirrido de los inmensos engranajes sobre nuestras cabezas, formando parte del zumbido ininterrumpido de las turbinas. Escapes de vapor resoplando en las alturas inalcanzables a la vista, reino de la oscuridad. El gas que inhalamos es nocivo, pero necesario. La cadena trae aquello a lo que los moldes de metal líquido dieron forma, muchos kilómetros arriba, en los estratos superiores. Compruebo la firme sujeción de la vaina radioactiva a los anclajes del cuerpo del obús que llega a mis manos. Ha de ser perfecto porque la perfección es posible, lo único posible con nuestro trabajo. La hilera de piezas orgánicas que conformamos junto a la cadena no tiene fin. Bajo la rejilla a nuestros pies se abre un…

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33 – EL CAMIÓN DE LA BASURA

Pesadillas Bermer

No podía dormir. El maldito reloj digital marcaba las tres cincuenta y uno AM y yo seguía despierto. El insomnio parecía encontrarse muy cómodo junto a mí últimamente, sobre todo desde que me embarqué en ese condenado proyecto empresarial sin recursos suficientes para cubrirme las espaldas ante el peor de los imprevistos. Los vientos del azar suelen ser caprichosos… y muy crueles. Me levanté pesadamente y enfundé mi cansado cuerpo en la bata de tela acolchada que mi hija Sara me regaló para conmemorar mi medio siglo de estancia sobre la Tierra. Encendí un cigarrillo y salí al balcón. Un viento glacial recorría ululando las desiertas calles cubiertas de nieve. Diez años. Habían transcurrido diez años desde que nos dejó, pero para mí siempre será…

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26 – COMPAÑEROS DE TRABAJO

Pesadillas Bermer

En esencia no es un trabajo difícil. Hay que separar las piezas azules, sólo las azules, de entre todas las que llegan entremezcladas por la cinta; de las amarillas, rojas, verdes y blancas se encargan el resto de compañeros. Debemos mantener una constante atención para que no se nos escape ninguna; los del final de la cadena corrigen, pero también delatan. A mí me gusta, de alguna forma siento que nací con aptitudes para esto. Es sencillo, requiere más de un cierto gusto por la rutina que de la inteligencia. Por eso no comprendo muy bien por qué a veces no me encuentro satisfecho, cuando es lo mejor y más gratificante que sé hacer. Nunca he oído una queja en mis compañeros ni tampoco un…

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29 – ¡CLANG, CLANG!

Clang Clang

El artefacto fue construido en madera. Tenía forma piramidal, y tres ruedas macizas incrustadas en su base le conferían libertad de movimientos. Un esquemático rostro dibujado con líneas básicas decoraba una de sus caras. Actuaba como si realmente percibiese su entorno a través de los órganos estáticos de ese bosquejo, al igual que lo haría una persona. De sus aristas laterales emergían, cuando así lo consideraba oportuno, dos largos apéndices multiarticulados que culminaban en sendas esferas metalizadas, con la aparente capacidad mágica de transmutación en toda suerte de objetos y herramientas. Se comportaba como si estuviese vivo, al modo de cualquiera de los animales orgánicos ligados a la rocosa realidad del mundo. Entre otras muchas ocupaciones, el artefacto piramidal prestaba especial dedicación a dos, por…

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01 – LO TRAJO LA NOCHE

Lo trajo la noche ilustración

Era noche cerrada. La lluvia llevaba horas cubriéndolo todo con su serenidad cristalina, pero pocas personas eran conscientes de ello. Vivir solo en un caserón en medio de algún lugar entre las montañas es algo para lo que no todo el mundo está preparado; yo creía estarlo… hasta aquella noche. Nunca me había ocurrido nada igual. El suave repicar de la lluvia provocaba ecos por toda la casa, reverberando por los pasillos, en cada rincón. Fuera, la lluvia se convirtió en furiosa tormenta, mientras dentro de la casa un silencio expectante se imponía sobre cualquier otro sonido. Tres golpes secos hicieron retumbar la ventana, contundentes como verdades, rompiendo la seguridad de lo cotidiano. No habían sido un producto de mi imaginación, a pesar de que…

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38 – HERMÉTICO

Pesadillas Bermer

Estaba sentado en un rincón cuando abrí los ojos. El habitáculo era un cubo perfecto de cuatro metros de lado aproximadamente, formado por uniformes paredes grises. Estaba completamente vacío y carecía de cualquier suerte de apertura, puerta o ventana. Yo era el único elemento en su interior. No recordaba nada. Ni quién, ni cómo era yo, ni qué estaba haciendo ahí. Las preguntas acuchillaban mi mente desde múltiples direcciones. Particularmente, una de las preguntas parecía no tener respuesta lógica posible: ¿Cómo podía haber entrado en el habitáculo? ¿Había sido construido en torno a mí? ¿Era yo el que había sido creado dentro?… ¡Imposible, no tenía el más mínimo sentido! Mi memoria no aportaba ningún dato que arrojase un poco de luz sobre este misterio. Sentía…

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37 – CREACIÓN

Creación

Aquella tarde un sol espléndido brillaba en un cielo despejado de nubes. Los dos hermanitos se perseguían alegremente por entre las altas hierbas de la planicie, mientras sus padres descansaban a la sombra de un viejo roble. Repentinamente, el menor de los hermanos tropezó y cayó rodando por el suelo con un grito entrecortado; su desconsiderado perseguidor apenas podía mantenerse en pie mientras se deshacía en carcajadas ante semejante demostración de torpeza. El pequeño se levantó sin molestarse siquiera en intentar ocultar la humillación que sentía y, sobreponiéndose al dolor que recorría sus magullados antebrazos, se dirigió resuelto a castigar con un puntapié al objeto que había sido responsable de su caída. Cuando se encontró frente a él, exacerbado por las incesantes carcajadas de su…

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34 – ¿SOLOS?

Solos

La noticia hizo estremecer los cimientos de la sociedad. Alrededor de nuestra estrella vecina giraba, entre otros, un planeta extremadamente similar al que nos vio nacer como especie. Así quedó confirmado por los escasos datos enviados desde la primera sonda exploradora, antes de perder contacto por causas desconocidas. La desafortunada pérdida de nuestro único ojo artificial en semejante momento y circunstancia quedó, en parte, compensada por la expectación generada en torno a la posibilidad de encontrar por primera vez vida más allá de los límites de nuestro pequeño mundo. Nunca las probabilidades habían sido tan altas pues, al menos en apariencia, este planeta bien podría haber sido definido como gemelo del nuestro. Desgraciadamente, la sonda desapareció mucho antes de llegar siquiera a las cercanías de…

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31 – MONEDA DE CAMBIO

Ilustración moneda de cambio

La delgada figura del viajero emergió por encima de la duna apoyándose en su retorcido bastón, que se hundía en la arena a cada paso. Estaba llegando. Ya podía ver las puertas de Arana a través de la calima, y esta vez no se trataba de otro espejismo. No había tañido pues la campana de su muerte. No aún, como creyese pocas horas antes. Los guardianes contemplaron su penosa llegada con estática indiferencia, sin despegar un solo músculo del soportal de piedra donde descansaban sus espaldas. Cuando el viajero alcanzó el umbral, dos lanzas se cruzaron ante su cansado rostro. –¿Vienes a participar? –le preguntó una voz seca. –Claro –mintió. Las lanzas se apartaron y entró en la ciudad. Con el paso del tiempo incontable…

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25 – EL REENCUENTRO

Pesadillas Bermer

La luz de los dos soles bañaba las llanuras y colinas, los valles quebrados que se extendían tras las cordilleras de roca milenaria. El silencio reinaba, absoluto, entre el cielo y la desolada superficie planetaria. Quietud inmutable. El hombre surgió de la cueva que le servía de refugio, protegiéndose los ojos de la luminosidad con su mano a la altura de unas cejas inexistentes. La laguna se hallaba a escasa distancia, circundada por una masa de vegetación petrificada. Perezosamente, se despojó de los harapos que cubrían su cuerpo enjuto, dejándolos amontonados junto a la orilla; los restos de lo que antaño fuera su traje espacial. Y se sumergió en las tranquilas aguas. El calor de los soles no tardó en secar su piel. Estaba volviéndose…

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24 – CONSCIENCIA IRREVERSIBLE

Pesadillas Bermer

  Desperté, y tras un pausado parpadeo, conseguí abrir los ojos por completo. Las remanentes brumas del sueño me hicieron desconfiar de mis sentidos durante unos instantes; y cuando éstas se disiparon, no quedó sombra de duda alguna: todo estaba sumido en la más absoluta oscuridad.   Acto seguido intenté situarme dentro de mis habituales referencias espacio-temporales; mayúscula fue mi sorpresa cuando comprendí que las desconocía. ¿Qué ocurre? ¡No recuerdo nada! –pensé aterrorizado.   Pero la amarga sorpresa no había hecho sino empezar. Con la salvedad de los ojos, el resto de mi cuerpo estaba paralizado, indiferente a mi voluntad de movimiento. Los titánicos esfuerzos por arrancar la más ligera señal de vida a alguno de mis miembros fueron estériles.   Intenté mantener la creciente…

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